martes, 14 de octubre de 2008
Como sobrevivir en una boda y no morir en el intento
Empezaré desde el principio, me levanté muy temprano para poder preparar los trajes, varios equipos para los niños, bolsa de aseo, bocadillos para la merienda, etc... todo esto era porque la boda era fuera, concretamente en un pueblo de Albacete, y nos íbamos en autobús todos los familiares del novio salíamos de mi pueblo. El autobús partía a las 2 del mediodía, se tardaba como tres horas en llegar allí, casi todos decidimos ir con ropa cómoda en el autobús y cambiarnos allí.
Esa mañana antes de ir a trabajar, porque los sábados también me toca currar, fui a la peluquería, pero no lo acerté porque al salir hacia un chiribiri y se me hizo un pelo... parecía como si fuera en casco, sin comentarios. Intenté cerrar a la 1, para que me diera tiempo de recoger a Javi y los niños e ir al autobús, allí colgamos los trajes y nos pusimos cómodos para el viajecito, que al ser mediodía los niños hicieron una buena siesta.
La lluvia nos acompañó durante casi todo el viaje, paramos en un restaurante de carretera a pocos kilómetros de nuestro lugar de destino , para ponernos "de boda", fue un caos, nos dejaron una especie de salón vacío para que las mujeres nos cambiáramos, casi todos los hombres venían ya preparados de casa. Imaginaros los niños por allí corriendo, mi madre, mis hermanas, mis tías , mis primas y yo con los trajes, las medias, los zapatos , que si déjame estos pendientes, que ya se me ha echo una carrera, llegué a ponerme tres pares de medias y en el último decidí llevar las carreras incluidas. Todo en menos de media hora, porque el autobús salía.
Llegamos al pueblo de la novia, hacia un frío invernal, mi traje era de tirantes con la espalda al aire y un simple chal. En la iglesia se estaba mejor, pero mi hija Nuria empezó que le dolía el oído y al tocarla noté que tenia fiebre, nos salimos en busca de una farmacia, pero solo había una y no estaba de guardia, unas chicas de allí al vernos , nos ofrecieron Dalsy (ibuprofeno), nos cayó del cielo, ya que le alivió bastante. Al salir teníamos que ir a una ermita, allí es costumbre, y estaba al otro lado del pueblo, a mi me dejaron una chaqueta, o me quedaba de estatua de hielo. Al llegar allí me dí cuenta que había perdido el chal y de vuelta a la iglesia , menos mal que lo encontré. Y subimos , por fin de nuevo al autobús para ir al banquete.
Era en Albacete capital, el conductor ni nadie de los que íbamos en el , sabia donde era exactamente así que otra aventura hasta llegar a una calle muy transitada, donde nos dijeron bajad ya!, corriendo fuimos al restaurante , porque empezaba de nuevo a llover, así que todo mi arsenal de ropa para los niños se quedó en el autobús.
Allí había un aperitivo, mientras esperábamos a los novios, en unos segundos Hugo salió a ver unos perros y se metió en un charco y se apoyo con las manos, los puños de la camisa y los pies se los hizo chorreando, y mientras le limpiaba como podía, me dí cuenta que también se había meado, oh no! y toda la ropa de recambio en el autobús, del cual me dijeron que estaba aparcado a tres kilómetros y los conductores venían en taxi. Pero como?, bueno fui al aseo con la esperanza de encontrar un secador de manos y apañar el asunto , pero no había. Nos dijeron que había un Corte Inglés cerca , Javi y yo nos fuimos corriendo antes de que cerraran, eran las 9:45, en el trayecto me resbalé estaba todo mojado y con mis sandalias de taconazo, fue inevitable, con la mala suerte de romperme el vestido. Después del desastre nos dijeron que en ese Corte Inglés no había ropa de niño. Volvimos al restaurante donde mi madre me apaño el vestido como pudo y una chica que tenia otro niño me dejó un pantalón dos tallas mas grande que él , pero lo arreglamos. Solo sentarnos el camarero sin querer le tiró el vaso de agua a Nuria encima, respiré hondo y se lo arregle con una servilleta por debajo para que no se lo notara tan mojado.
Cenamos, mas o menos con normalidad, mi cara se iba relajando, aunque mi pelo seguía a su aire. Los niños se lo pasaron muy bien, y os dejo un vídeo de Hugo que fue el rey de la pista. Al pasar tantas cosas al final te lo tomas con humor o te amargas, así que optamos por lo primero.
A la hora de volver un poco de caos, ya que la gente mayor se quería ir pronto y la joven tarde, a mi ya me daba igual. Al final a las 3:30 salimos, llovía sin piedad, mientras el autobús lograba llegar al restaurante se hicieron las 4, y a mi casa no llegamos hasta las 7.
Y boda contada, ya esta acabada.
viernes, 10 de octubre de 2008
Seguimientos
martes, 7 de octubre de 2008
Y llegó el virus...

sábado, 27 de septiembre de 2008
Gotas de agua dulce
Parece que el verano llega a su fin, llevamos una semana sin parar de llover y la temperatura sigue bajando, empezaremos a ponernos mas calentitos por la noche y a sacar la ropa de invierno. Este verano ha sido muy corto, llegó tarde y se va muy pronto.
Necesito un fin de semana, para reorganizar el armario, subir al trastero la ropa de verano y bajar la de invierno, que ganitas tengo de tener la casa y que ¡todo! este en el armario, sin cambios. Y digo lo de necesitar, porque llevamos un mes y lo que nos queda de octubre sin parar, entre bodas con su correspondientes despedidas, comidas y visitas a amigos, no paramos en casa, vamos que como dice el dicho; si cae el tejado, no nos cae encima.
Mi hija el otro día en casa de unos amigos, cuando nos íbamos se lo decimos y nos contesta que aun no nos podíamos ir porque era de día, ella relaciona que hasta que no es de noche no nos vamos a casa. ¿Que estamos haciendo? a ver si pasa esta temporada y hacemos una vida social menos intensa.
Mi idea era hablar de la lluvia, pero me he desviado de tema,y por eso he elegido esta canción que tanto me gusta y de paso se la dedico a mi maridín, que se lo merece por aguantar estoicamente mis trequemanejes. Menos mal que me casé con otro culo inquieto.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Carta a un blanco
Un par de cosas debes saber,
Cuando yo nací, yo era negro.
Cuando empecé a crecer, era negro.
Cuando voy a la playa soy negro.
Cuando tengo frío sigo siendo negro.
Cuando tengo pánico soy negro.
Cuando me enfermo soy negro.
Inclusive cuando me muero continuo siendo negro.
En cambio tu, mi querido amigo blanco.
Cuando naces eres rosado.
Cuando empiezas a crecer te pones blanco.
Cuando vas a la playa te pones rojo.
Cuando tienes frío te pones azul.
Cuando tienes pánico te pones amarillo.
Cuando estas enfermo te pones verde.
Cuando te mueres te pones gris.
Y tu todavía tienes la osadía de decirme que:
yo soy "de color"??? no jodas!
Firma: un negro enojado!!!
sábado, 20 de septiembre de 2008
Nuestro perro, Rocco
viernes, 12 de septiembre de 2008
¡ Feliz Año Nuevo 2001 !

martes, 9 de septiembre de 2008
La vuelta al cole
Ayer, fue nuestro primer día de cole y superamos la prueba muy bien. El madrugón lo llevaron bastante bien, Nuria mejor porque ella es tan madrugadora que nos despierta a todos y Hugo es mas dormilón, pero bueno llevaba una semana intentando que no se levantara tan tarde para ir acostumbrando el cuerpo, además los acostamos pronto.
Desayunando, hablamos de lo bien que se lo pasan en el cole, que iban a dibujar, a cantar, a jugar... Nuria como hermana mayor, le iba explicando a Hugo todo lo que hacen y Hugo que ya estaba motivado de pensar que iba a ir al cole de los mayores, le escuchaba sin pestañear.
Subimos al coche y pasamos por delante de la guardería, y Hugo, nos dice que a ese cole ya no va , porque él ya no es un pequeñajo. Desde que bajamos del coche hasta que entraron por la puerta del cole, Hugo se cogió de la mano de su hermana y no se soltaba por nada del mundo. Fue una risa como Nuria, le iba diciendo a todos los de su clase que su hermano iba a ir al cole con ellos. Después me enteré que al llegar a la clase de él y Nuria se fue a su clase , lloró un poquito. El pobre creería que iba a estar con ella, aunque en el patio , Nuria me dijo que ya ni le hizo caso, tenia "agua".
En el patio hay dos fuentes con dos chorritos para beber, de momento llevamos dos días y me sale con ropa diferente a la que le puse por mojarse enterito, así que o le compro un neopreno o un chubasquero para la hora del patio. La maestra me dice que los chorritos son muy pequeños para que solo puedan beber, pero que él no sabe como lo hace pero se moja entero. Aish!
Por todo lo demás, va bien, esta mañana no iba tan motivado como el día anterior , ya que se daba cuenta que eso ya es para todos los días , pero como su hermana va feliz como una perdiz al cole, él no va a ser menos y también a entrado contento o al menos resignado.
Este año, al estar los dos en infantil, uno en 1º y el otro en 3º, entran a la misma hora y salen a la misma hora, voy solo a una reunión, hacen las mismas actividades extraescolares, excursiones, carnavales.. etc, ¡que bien! , ya no me tengo que partir por la mitad, o su padre ir con uno y yo con el otro.
Deseamos que se hagan mayores, porque con dos peques hay ratos de estres total, , pero en el fondo sé que voy a a echar de menos tantas cosas de ahora... sus primeras conversaciones, con sus razonamientos, sus primeras vivencias, sus incasables "y porque?", sus trastadas, sus juegos, el preferido; a papas y mamas, sus juguetes esparcidos por todos los rincones de la casa, sus peleas por querer siempre el mismo juguete... y sobre todo sus mimos, cogerlos en brazos y achucharlos hasta quedarnos sin respiración.
¡Feliz vuelta al cole y a la rutina!
jueves, 4 de septiembre de 2008
Atletas Etíopes
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"Addis Abeba, Ethiopia
Roma, 1960. Abebe Bikila se presenta en la línea de salida de la maratón descalzo; las zapatillas que le proporciona su federación le hacen daño. Después de soportar las miradas impertinentes de los demás deportistas, el desconocido corredor etíope se lanza a la que será una de las carreras más sobrecogedoras de la historia del atletismo. Abebe Bikila gana la maratón olímpica corriendo descalzo y batiendo el anterior récord mundial en casi 8 minutos. Tokio, 1964. Bikila vuelve a pulverizar el récord del mundo de maratón. La orquesta olímpica no conoce el himno de Etiopía y durante la entrega de medallas suena el himno de Japón. Respondiendo a un entrevistador en Roma, Bikila reconoció que en Etiopía había un corredor al que no podía vencer: Wami Biratu, el atleta que se puso enfermo y nunca fue a las Olimpiadas. Sorprendentemente, Wami Biratu sigue viviendo hoy en las colinas de Addis Abeba. Tiene más de 90 años y corre. "







