sábado, 27 de septiembre de 2008

Gotas de agua dulce



Parece que el verano llega a su fin, llevamos una semana sin parar de llover y la temperatura sigue bajando, empezaremos a ponernos mas calentitos por la noche y a sacar la ropa de invierno. Este verano ha sido muy corto, llegó tarde y se va muy pronto.
Necesito un fin de semana, para reorganizar el armario, subir al trastero la ropa de verano y bajar la de invierno, que ganitas tengo de tener la casa y que ¡todo! este en el armario, sin cambios. Y digo lo de necesitar, porque llevamos un mes y lo que nos queda de octubre sin parar, entre bodas con su correspondientes despedidas, comidas y visitas a amigos, no paramos en casa, vamos que como dice el dicho; si cae el tejado, no nos cae encima.

Mi hija el otro día en casa de unos amigos, cuando nos íbamos se lo decimos y nos contesta que aun no nos podíamos ir porque era de día, ella relaciona que hasta que no es de noche no nos vamos a casa. ¿Que estamos haciendo? a ver si pasa esta temporada y hacemos una vida social menos intensa.

Mi idea era hablar de la lluvia, pero me he desviado de tema,y por eso he elegido esta canción que tanto me gusta y de paso se la dedico a mi maridín, que se lo merece por aguantar estoicamente mis trequemanejes. Menos mal que me casé con otro culo inquieto.



2 comentarios:

Nür dijo...

Ay! Un armario con toda-todita la ropa es el sueño de cualquiera! Qué suertuda tú que lo vas a tener!

Un besazo y que llueva, que llueva, la vigen de la cueva...

Nür

Kinshasa dijo...

Menos mal que desde que hiciemos el vestidor lo tengo todo sacado...biennnn porque es un engorro....
animo y besotes


Teresa